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Aquel que busca el contacto más extremo con la naturaleza también disfruta de alimentarse con sus frutos, elaboraciones regionales de comidas y bebidas diferenciadas a las que puede acceder a través del turismo rural en las zonas productivas. Aquí un detalle de las rutas alimentarias delineadas para elegir Río Negro en cualquier época del año.

El también denominado Agroturismo es una actividad en pleno desarrollo dentro de la provincia de Río Negro, centrándose en los más de 500 kilómetros de valles que bordean el último tramo del río Neuquén (límite con esa provincia) y todo el Negro, de Cipolletti a Viedma; en la zona atlántica por su variedad de mariscos, y en la cordillera, con su oferta de ahumados, cervezas, y fruta fina. Zonas irrigadas El área de los Valles de Río Negro tienen una superficie cultivada bajo riego de 86.000 has. Con una longitud de más de 500 kilómetros y una amplitud de 10 kilómetros en su parte más ancha. Sabores de la Patagonia Cálida

Con centro en el Valle Inferior y la Comarca Turística Viedma – Patagones se pueden degustar productos premiun elaborados en las propias plantaciones con prácticas naturales, acampar a orillas del bello y limpio río Negro en establecimientos rurales que incluyen servicios de gastronomía patagónica en su oferta, y saborear y ver la elaboración de una interesante propuesta de cervezas artesanales. El Gran Valle
Este Corredor turístico abarca la totalidad del Alto Valle, en el noroeste provincial, desde Villa Manzano a Chichinales. Se trata de la zona de mayor actividad económica -productiva e incluye al Valle Medio hasta Pomona. Lo recorren dos rutas: la del Vino y la de Peras y Manzanas. Ruta del Vino
Allí se pueden recorrer las bodegas más antiguas de Río Negro. Las terceras y cuartas generaciones aún conservan los secretos más íntimos en la elaboración de vinos. Nietos y bisnietos de pioneros en el sector vitivinícola reciben a sus visitantes para disfrutar del aroma, sabor y color de los vinos patagónicos. Ruta de Peras y Manzanas

Se puede conocer la vida en las chacra junto a sus dueños; las historias, gastronomía y costumbres, transmitidas de generación en generación. También compartir las tareas rurales propias del Gran Valle de Río Negro, como la cosecha de frutas, siembra y ordeñe entre otras. Ruta de Sabores Cordilleranos  El Bolsón, microclima y bellezas naturales Su principal característica radica en la elaboración de sus productos regionales, obtenidos en chacras, huertas orgánicas y en la naturaleza misma. Hongos, dulces de fruta fina, ciervo y trucha ahumada, comidas a base de plantas nativas y hortalizas, cervezas artesanales y todo tipo de lácteos, conforman una excelente cocina patagónica, que luce en deliciosos platos basados en las recetas de inmigrantes y pueblos originarios. Observación de tareas rurales, caminata, avistaje de aves y cabalgatas son parte de las actividades posibles de realizar entre los paisajes de la cordillera. Ruta del Mar Patagónico La cercanía del Atlántico permite disfrutar de la gastronomía con pescados y mariscos en sus principales balnearios: Las Grutas, El Cóndor y Playas Doradas (ver información en sección Camino de la Costa de esta web). Las áreas rurales que allí se ubican también cuenta con una incipiente oferta de agroturismo, dónde alojarse, realizar actividades de campo, conocer la producción familiar, y practicar la caza y la pesca. Ruta de la Carne Ovina  Cordero Patagónico, especialidad regional La producción de carne ovina en los campos de la meseta árida de Río Negro es un atractivo para conocer y compartir en las estancias rústicas de la Línea Sur, al igual que la cría de especies autóctonas como el choique y el guanaco. Fuente: Ministerio de Turismo de Río Negro
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