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 Agua cálida y buena visibilidad para visitar el mundo submarino El Golfo San Matías es el más extenso de los golfos norpatagónicos. Constituye una cuenca de particulares características en el contexto del litoral marítimo argentino.
Ubicación: latitudes 40º47' y los 42º13'S, y entre los 62º50' y los 63º48'W Alcanza una superficie aproximada de 19.700 Km2 y presenta en su área central profundidades máximas que rondan los 180-200 m. Al este, el Golfo San Matías se comunica con las aguas de la Plataforma Continental Argentina por una boca de 64 mn de ancho. En este sector, presenta profundidades máximas de 50-60 m en su mitad norte, en tanto al sur de la boca del golfo no se registran profundidades superiores a los 100 m. La existencia de este zócalo en la boca y las mayores profundidades que se registran en el centro, hacen del Golfo San Matías una cuenca semicerrada, en la que el régimen de mareas y las corrientes generadas por las mismas, gravitan en gran medida sobre el sistema general de circulación de las masas de agua.  Golfo San Matías desde el aire
Desde el punto de vista de la biodiversidad, el GSM presenta una rica composición de especies marinas como resultado de la presencia de una zona de transición entre las regiones biogeográficas Argentina y Magallánica. Algunas de estas especies desarrollan la totalidad de su ciclo vital dentro de esta cuenca semicerrada, constituyendo subpoblaciones independientes de las presentes en la plataforma continental, como por ejemplo la merluza común, el salmón de mar, el mero, el pez gallo, e invertebrados como la vieira, el mejillón, la almeja púrpura y el pulpito tehuelche. Las unidades de manejo independiente son administradas en forma autónoma por la Dirección de Pesca de la Provincia de Río Negro.  El Golfo más azul
La riqueza y las características oceanográficas de este ecosistema favorecen también la presencia de numerosas especies marinas de atractivo turístico como el lobo marino de un pelo, la ballena franca austral, tortugas marinas, aves marinas y playeras y los delfines común, oscuro y franciscana, entre otros. Al mismo tiempo, la costa atlántica que bordea el golfo se caracteriza por sus playas solitarias, áreas naturales protegidas, ambientes prístinos, altos acantilados, campos de dunas y restingas de grandes dimensiones.  El fondo submarino alberga una fascinante flora y fauna para cuidar Sobre la costa rionegrina fueron creciendo ciudades (San Antonio Oeste - SAO), villas marítimas (Las Grutas, Playas Doradas) y puertos (Puerto del Este), que brindan a las comunidades y a los turistas, nuevas oportunidades de aprovechar y disfrutar la riqueza patagónica marina. Fuente: Instituto Biomarino Pesquero Almirante Storni
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