 La Tabla con olas de dos metros Los organizadores Marcelo Hostar y Gabriel Albano, cuentan como vivieron el 7º Encuentro Nacional de Kayakistas de aventura, realizado en febrero en el lago Nahuel Huapi, Bariloche. Aquí se publican fragmentos de su extenso comentario, signo de la pasión por lo que hacen.
“Este año el Nahuel ( junto con Eolo) mostró su condición de lago patagónico. El viento fue la vedette de este encuentro, donde las ráfagas llegaron a los 90 kilómetros por hora el último día, el cual se estaba dando una "vueltita" de paseo a la isla Huemul” “En los días previos tampoco faltó baile. De salida hubo 25km/h frente a Puerto Pañuelo, por lo cual se decidió encarar a Piedras Blancas por el sur de la isla Victoria y no pasear por la isla Centinela, porteando luego los kayaks por Puerto Anchorena. En todo este trayecto, los palistas debieron demostrar lo que sabían, ( hubo 2 vuelcos en esta etapa siendo auxiliados por compañeros) remando con olas interesantes de popa por 5 kilómetros y luego 15 kilómetros m con olas de proa, lo que hizo ver el "aguante" que tenían...”  Camaradería en el bosque “...El windguru fue mi guía principal y adornado con otros pronósticos como para cotejar...En realidad, el windguru en Bariloche hay que multiplicarlo x 2 y restarle 20 por ciento aproximadamente para saber las ráfagas que pueden llegar a encontrarse. La realidad es que solo se podía seguir el pronostico del mismo día, o sea que a las 6:30 llamaba a Gabriel Albano, mi socio en este evento, quien me pasaba el parte diario. El viernes a las 7 AM, me entero que los vientos iban a llegar a los 60 kilómetros / h en el día y debíamos enfrentarlos yendo a la bahía Chavol. Eran 19 kilómetros y no todos iban a poder soportar eso. Conclusión: se decide quedar una noche más en Piedras Blancas y realizar un treeking por la isla acompañados por un Guardaparque, quien nos contó acerca de la fauna y flora de la isla. Al volver a la playa se realizo una entretenida cinchada entre kayaks triples.” “..El día sábado, a las 6:30 horas recibo el nuevo parte: hoy día de 18kilómetros/h a la mañana y levantando un poco a la tarde, pero el domingo se pronosticaba 43 km/h de viento a las 14 y lluvia...... Había que decidir si convendría al grupo volver desde Chavol con ese clima, el cual podría causar inconvenientes al cruzar el brazo Blest, tal cual lo hizo en otros años. Hablado con el grupo se decide volver para el lado de Bariloche, exactamente al camping CIRSE ( del ejercito) situado a 14,5 kilómetros de Bariloche. Para ello debíamos salir temprano de la isla, dirigiéndonos hacia el sur, donde, según la intensidad del viento, confirmaría mi decisión de llegar hasta el CIRSE o apuntar a Puerto Pañuelo, con viento de frente ( el mas seguro). Para llegar al CIRSE había que superar la famosa Tabla, lugar donde se cruzan los vientos del oeste francos con los que rodean a la isla y provienen del noroeste, pegando contra un gran acantilado que forma olas grandísimas y escarceos. Al llegar al sur de la isla Victoria, se acopló la lancha de apoyo de Pablo González, que junto al Petrel de Miguel Bambolla ( embarcación del 60´, diseñada por ingleses a prueba de todo) dieron una buena mano al grupo desde el aspecto psicológico aunque no tuvieron casi trabajo. Pablo,,que venía del CIRSE, debió cruzar la "Tabla", donde pegó unos buenos saltos. Ahí me comenta que estaba difícil por el tamaño de algunas olas ( 2 metros), las que no tienen dirección definida sino que aparecen de cualquier lado en formas diversas” “Después de analizar al grupo y charlar un poco de la situación a la que nos enfrentaríamos, decidimos avanzar hacia ese lugar, si se complicaba nos embalsaríamos y listo. El Petrel iría marcando la línea mas segura para pasar. Lo que era complicado pasó a ser la diversión de muchos. Las grandes olas, que por suerte eran altas pero no rompían, "movieron a los kayaks para todos lados, pero nadie tumbó. De la adrenalina pasó a ser la proeza y satisfacción de muchos que creían ver un problema sin solución. A continuación seguimos hasta el final de la península de San Pedro donde paramos a descansar y comer en un lugar lindísimo para luego dirigirnos al CIRSE, donde nos esperaría el segundo cordero. Muchos ( y yo también) creíamos que ya había pasado todo lo peor y que se había aprobado el examen de kayakista, pero faltaba algo más.” "Al día siguiente, la idea era ir a la isla Huemul a pasear y conocer los restos de lo había sido el proyecto de una pequeña planta nuclear...Un lindo oleaje nos llevo raudamente a la isla, donde la mayoría aprovechó a surfear las interesantes olas. Desembarcamos en el muelle de la isla, dimos el parte al destacamento de Prefectura constituido en el lugar , y recorrimos la isla durante una hora para luego picar algo. En un momento observo que, como estábamos a espaldas del viento, el mismo pasaba sobre la isla y caía muy fuerte sobre el espejo de agua cercano. Me pareció una mala señal. "Levantemos campamento porque el viento esta mas fuerte" comenté con tranquilidad. Al comenzar la vuelta y enfrentar al viento y olas me di cuenta que el pronóstico era muy malo. Se observaban sobre el cerro Catedral columnas de tierra que recordaban ver cuando el viento llegaba en la cumbre a las 180km/h. En el lago el viento era de 60 km/h, con ráfagas que luego llegaron a los 80/90 km/h cuando estábamos en el brazo Campanario, faltando 1 kilómetro solamente. Este tramo fue como para asustarse. El viento, si te agarraba de costado, si no te volteaba, te dejaba mirando para el otro lado. La idea era ir pegado a la costa hasta la altura del CIRSER ubicado en la costa de enfrente para luego, con poco ángulo de deriva, atravesar el ventoso brazo de 500 metros"  El rojizo cielo del viento “Algunos optaron por acortar camino lo que llevó a otros, menos duchos a realizar lo mismo. Omar Murillo y Alicia ( kayakistas mayores de San Luis) en su SDK sufrieron la mala idea de llevar una banderita de argentina en la proa. El Viento le cambio el rumbo y gracias a un buen manejo del remo, apoyando en la forma adecuada en esta situación, pudo salvarse del vuelco...Estos son los kayakistas que se pretenden que vengan a este Encuentro, aunque no sepan el roll” Igualmente, hubo un tumbo de un doble el que fue auxiliado por una embarcación grande que maniobraba por el lugar y otros dos kayak no quisieron cruzar y fueron buscados por apoyo terrestre a la península. Llegados a la costa sanos y salvos todos los palistas que fuimos a la isla Huemul, se largó una lluvia intensa que por momento las gotas parecían misiles por la intensidad del viento. Felicitaciones a todos los palistas por haber pasado "La Prueba" en el Nahuel Huapi” Saludos Marcelo Hostar - Kayak & Lagos Gabriel Albano - Acaxa Argentina SRL Texto completo en foro Kayak al Sur http://KayakalSur.org |